
Me estoy leyendo 'Cien años de Soledad', de Gabriel García Márquez. No es lo primero que leo de este hombre (La hojarasca, Crónica de una muerte anunciada) y, sé a ciencia cierta que es un buen libro: me lo han recomendado varias personas. Aunque no era necesario: es la tercera vez que empiezo a leérmelo; pero por unas cosas o por otras, al final jamás he concluído el árbol genealógico de la familia Buendía. Seré constante. Esta vez hasta me estoy leyendo el prólogo (Unas 100 páginas a modo de telonero. Pero son necesarias para ponerte en ambiente y para sentar unos antecedentes que debes conocer). La crítica encasilla esta obra dentro del llamado realismo mágico. Y es que, esta narración que parte de elementos realistas se interna en una descripción pormenorizadora de los hechos, los personajes y la naturaleza de América, en la que "lo real" convive con "lo mágico".
Pero no hace falta irse tan lejos para encontrar algo similar a este 'realismo mágico'. Ni siquiera hace falta abrir las páginas de un libro. Existe en el día a día, en lo cotidiano:
-Ken ya no me llama.
-Barbie, muñeca (valga la redundancia): Si Ken no te llama, es porque no le da la gana.
-Seguramente estará muy ocupado.
-Seguramente. Es posible que esté ocupado cepillándose a la Nancy, a la Bratz y a cualquier otra muñeca de la competencia que se le ponga a tiro de piedra.
-¿Por qué eres tan cruel conmigo?
-No soy cruel. Sólo REALISTA.
-Pero si no se cansaba de repetir lo guapa que era. ¿Es que acaso mentía?
-No mentía. Eres preciosa. Sécate esas lágrimas y búscate un Madelman, de esos grandotes. Esos sí que saben hacer verdadera MAGIA.

Con perseverancia todo llega, hasta el final de la novela :P Yo la leí hace muchos años, estaba en 3º de la ESO jaja pero me encantó. Ya sabes, a la tercera va la vencida...
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